Nací y crecí en un mundo donde no hay amor, en un mundo donde se encuentra: el odio, la avaricia, la envidia y los celos; en aquel mundo despiadado y cruel, en donde nadie se preocupa por los demás excepto por uno mismo.
Solo un rayo de esperanza podría acabar con esa maldad, solo una persona acabaría con tanta crueldad...
Y ese ser es mi Dios Padre.
